La Paz Perfecta (cuento ideario universal)

Enviado por el Ago 26, 2014 en Animales, Cuentos, General, Medicina Natural, Niños, Psicoterapia Transpersonal

La Paz Perfecta (cuento ideario universal)

Había una vez un Rey de un país lejano que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Su deseo de pacificarse, de regular sus emociones,  de poder estar en silencio sin tensión, de ser un buen servidor para su pueblo, tenían a este monarca abrumado.

Muchos artistas decidieron intentarlo. Vinieron del Oriente y del Occidente, escuchando la extraña petición del rey que tenía fama de sabio. Fueron llegando punturas acompañadas de emisarios de todos los confines del reino. Los artistas más famosos habían hecho creaciones magníficas especialmente diseñadas para el encuentro con el rey.

El Rey admiró y observó todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tenía que escoger entre las dos, se retiró a sus aposentos pidiendo que llevaran las pinturas para mirarlas en un rato de profundo silencio, sabía y confiaba que algo en su interior iba a guiarle en la decisión.

La primera era un lago muy tranquilo, era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que rodeaban árboles verdes y vegetación exuberante.  Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta, el rey la miraba con agradabilidad.

La segunda pintura,  hecha por un joven adolescente no tenía la calidad pictórica de la del gran lago entre montañas, los trazos eran perfectos, pero tal vez el color no tenía tantos matices de la naturaleza como era en realidad. También tenía montañas, pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos truenos. Montaña abajo parecía el retumbar un espumoso torrente de agua que caía en cascada ruidosamente.  Todo esto no se revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido.

Allí en el rugir de la violenta caída de agua, estaba sentada plácidamente una pajarita en medio de su nido incubando sus huevos profundamente relajada, aislada del ruido, en un estado de Paz Perfecta.

El Rey la escogió sintiendo que esa paz era la que el buscaba muy dentro de sí mismo. Y explicó a sus súbditos el porqué: Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro ni dolor.

Paz significa que a pesar de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.  Creo que este es el verdadero significado de la paz.

Cuando alcancemos la paz en nuestro interior, tendremos equilibrio en la vida, sabremos quienes somos y cambiaremos lo que nos lo impide.

A todos nos pasa lo mismo, encuentra tu paz, y ya nunca estarás aislado, estarás acompañado por las plenitudes de tu corazón.

“Bienaventurados los pacíficos….”

Laura Doria